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Permacultura
Artículo original · Agosto 2014
Permacultura y Jardiners.cat
Esta página nació en 2014.
Entonces la permacultura
nos ayudaba a poner nombre
a muchas cosas
que ya habíamos visto
en el campo,
en los jardines,
en el bosque
y en formas tradicionales
de relacionarse
con la tierra.
Permacultura como alternativa?
La permacultura es como un renacer, una segunda oportunidad, que nos brinda la posibilidad
de reflexionar sobre el modelo actual. No dice nada nuevo, no se basa en conjeturas, integra y respeta,
aboga por el avance y no reniega de la tecnologia. La familia, la tierra, los seres vivos, son sus componentes,
como herramientas utiliza el conocimiento que
se transmite de manera horizontal entre la poblacion, todo lo contrario al modelo piramidal en el que vivimos.
Su filosofia tiene
mucha magia porque sus principios y éticas,
van de la mano con la naturaleza y la sabiduria popular.
La verdad y a titulo personal la primera vez que tuve contacto con la permacultura me recordo a todo aquello que mi padre
me enseñaba de pequeño, que veia en las masias de familiares cuando iba de vacaciones, que aun siguen en la actualidad viviendo de este modo
y que no es una alternativa es una realidad que se ha dado durante siglos.
Ética de la permacultura
Cuidar de las personas
No cuidar solamente
de la familia,
amigos o personas próximas,
sino entender
que formamos parte
de una comunidad mayor.
Cuidar de la tierra
La tierra funciona
como un sistema interconectado.
Nuestra intervención
debería intentar
dejar la menor huella posible.
Repartición justa
Utilizar los recursos
con sentido,
evitar desperdicios
y devolver al sistema
parte de aquello
que obtenemos de él.
Estas éticas
nos llevan directamente
a los
12 principios de la permacultura
.
Primero estuvo el territorio
La permacultura
no apareció para nosotros
como una teoría aislada.
Muchas de sus ideas
resultaban familiares
porque ya estaban
en la manera tradicional
de trabajar la tierra,
en las masías,
en los huertos,
en aquello que aprendimos
de nuestros mayores
y en la observación
cotidiana del bosque.
Vivir y trabajar
en un territorio como el Montseny
terminó reforzando
esa forma de mirar.
Aquí resulta evidente
que cada lugar
tiene sus propias condiciones:
orientación,
humedad,
suelo,
especies,
exposición al viento,
sombra
y una evolución natural
que no podemos ignorar.
Antes de decidir qué hacer,
hay que aprender a leer el lugar.
Una forma de pensar que se ha mantenido con los años
Lo interesante
al revisar ahora
esta página de 2014
es comprobar
que aquellas ideas
no desaparecieron.
Fueron apareciendo
una y otra vez
mientras evolucionaba
nuestra manera de trabajar.
2014 · Permacultura
Poner nombre a una manera de observar
En estos primeros textos
hablábamos de observación,
recursos,
diversidad,
integración
y de una sabiduría
que reconocíamos
en las masías
y en generaciones anteriores.
Los 12 principios →
2016 · L'Informatiu
Observar, interpretar y aprovechar
“Hem d'observar més la natura, interpretar-la i aprofitar els recursos que ens dóna.”
Dos años después
de estos textos sobre permacultura,
una entrevista
en L'Informatiu
volvía a situar
la observación de la naturaleza
y la aplicación práctica
de sus patrones
en el centro
de nuestra forma de trabajar.
Ya no se trataba solamente
de hablar de permacultura.
Se trataba de aprender
observando,
experimentar,
interpretar lo que ocurría
y utilizar ese conocimiento
en el mantenimiento
de los espacios verdes.
Ver entrevista y prensa →
2017 · El Periódico
El jardín también afecta a las personas
“Amb la jardineria acabes venent salut mental.”
La relación con la naturaleza
tampoco termina
en las plantas.
En 2017,
una entrevista publicada
por El Periódico
abordaba la jardinería
desde su relación
con el bienestar
y con la conexión
de las personas
con los espacios verdes.
Eso amplió todavía más
nuestra manera
de entender un jardín:
no solamente
como algo que debe verse bonito,
sino como un espacio
que se vive.
Ver entrevistas →
2025 · RAC1
Dejar de luchar contra el lugar
“La solució no és ruixar ni podar ni tallar: és plantar espècies autòctones.”
Más de una década
después de aquel artículo
de permacultura,
la misma idea
aparecía ya convertida
en una decisión
completamente práctica:
elegir especies
que tengan sentido
en el lugar donde van a vivir.
Cuando una especie
está mal situada,
necesita correcciones constantes:
más poda,
más tratamientos,
más agua,
más trabajo
y muchas veces
termina generando problemas
que podrían haberse evitado
desde el diseño.
Por eso,
cuando el lugar lo permite,
priorizamos especies adaptadas
y vegetación coherente
con el entorno.
RAC1 y otras entrevistas →
De la permacultura a nuestra jardinería actual
Mirándolo con perspectiva,
no hubo un momento
en el que abandonáramos
la permacultura
para empezar
a hacer otra cosa.
Lo que ocurrió
fue más natural.
Con los años
dejamos de necesitar
la etiqueta
y algunos de sus principios
pasaron directamente
a nuestra manera
de trabajar.
Observar antes de actuar.
Trabajar con el lugar.
Conservar lo que funciona.
Utilizar especies adaptadas.
Aprovechar recursos.
Evitar intervenciones innecesarias.
Y aceptar que un jardín es un sistema vivo que cambia.
Esa evolución
es una parte importante
de lo que hoy entendemos
por
jardinería
en Jardiners.cat.
Del bosque al jardín
En el Montseny
esta evolución
terminó encontrándose
con otra realidad:
muchos jardines
no empiezan
donde termina el bosque.
Existen parcelas,
masías y viviendas
donde bosque,
claros,
árboles existentes,
caminos,
zonas habitables
y jardín
forman parte
del mismo espacio.
Ahí aparece
una parte importante
de nuestra jardinería actual:
transformar sin borrar
completamente lo que había antes.
Limpiar donde es necesario,
conservar árboles valiosos,
abrir espacios,
introducir vegetación
cuando aporta algo,
crear zonas utilizables
y permitir
que el jardín
continúe teniendo relación
con el paisaje.
Permacultura dentro de Jardiners.cat
Conservamos estas páginas
porque forman parte
de nuestra historia profesional
y porque ayudan a entender
de dónde procede
buena parte del criterio
que aplicamos actualmente.